24/03/2009
Tres referencias para conocer los Social Media
Gracias a la actuación de Temístocles, los remeros -procedentes habitualmente de las clases más desfavorecidas de Atenas- se hicieron un hueco en el panorama laboral tras la victoria de Salamina. Hasta ese momento, sólo la clase media, que formaba los cuerpos de ataque de los hoplitas, habían sido públicamente reconocidos.
Traigo este ejemplo (extraído de un gran libro: “Management: la enseñanza de los clásicos. Paradigmas y anécdotas empresariales”) porque me parece la mejor de las anécdotas para ilustrar lo que sucede gracias a Internet y las distintas herramientas surgidas a raíz de lo que hemos venido a llamar la Web 2.0, lo que comúnmente conocemos como Social Media o medios sociales. Hoy cualquier usuario puede generar su propio contenido, ser relevante, generar buzz (muy buena presentación de WOM de Juan Marketing) empleando éstas herramientas y aplicaciones, perjudicar o favorecer a una marca o un producto, etc. Como dice mi amigo y socio Alberto hemos dejado la época de los gremios, del conocimiento guardado para nosotros con recelo para pasar a compartirlo todo; la información está en Internet, pero la manera de emplearla como empresa, de afrontar una estrategia en medios sociales, es lo que debe diferenciarnos como profesionales.
Los Social Media, y la estrategia que planteemos en ellos, son tan relativamente nuevos que expertos en ello creo que no podemos autoetiquetarnos o, al menos, no deberíamos (Diez errores que no deberías cometer con la Comunicación 2.0, de Iván Pino) Compartir y aprender de lo que otros comparten (como dice Marc) es la base de cualquier acción y estrategia en medios sociales.
Por ello, hoy quiero recomendar tres libros fundamentales para conocer las reglas y el funcionamiento del lugar en el que como empresa queremos participar. Son tres libros escritos hace unos años, pero que perfectamente podrían publicarse mañana:
- Wikinomics: de Don Tapscott y Anthony D. Williams. Las nuevas tecnologías de la información han revolucionado la economía tradicional y han dado lugar a la economía de la colaboración entre grupos humanos. Plantean cuatro principios de la Wikinomía: la apertura; la interacción entre iguales, que permite revisar continuamente el trabajo; el uso compartido; y la actuación global. El máximo exponente de este nuevo sistema económico es el Software Libre.
- El Manifiesto Cluetrain: creado en 1999 por Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger, consta de 95 conclusiones ordenadas y presentadas como un manifiesto para las empresas que operan en el nuevo mercado. Esta obra, es el máximo exponente de lo que significa Internet y la Web 2.0, a pesar de nacer en el pero de los momentos, en plena burbuja puntocom. El manifiesto examina el impacto de Internet en los mercados, tanto en empresas como en consumidores. Para los autores, los mercados son conversaciones y las empresas deben encontrar el modo de participar en ellas; el consumidor no acepta que sigamos pensando en términos de comunicación unidireccional. El máximo exponente deberíamos ser todos y todas las acciones que planteamos en los medios sociales.
- The Long Tail: libro surgido a raíz de un artículo exitoso publicado en la revista Wired por Chris Anderson. Plantea un nuevo nicho de mercados surgidos gracias a Internet. Lo mejor es tener una cabeza con relativamente pocos productos superventas, para atraer a alguna audiencia, y elementos y herramientas para conocer y explorar el grueso de productos que forman la larga cola. El máximo exponente y ejemplo de aprovechamiento de la Larga Cola es Google AdWords.
Sin olvidar nunca que: el contenido es el rey (dos interesantes y recientes posts sobre ello: Benito Castro y Chema Martínez-Priego), los mercados son conversaciones, la conversación se forja con la participación y la participación en y con la comunidad es Marketing.
Si te ha gustado este post y quieres seguir lo publicado en este blog puedes suscribirte a las entradas con tu lector de RSS o recibir cada actualización en tu correo electrónico.

